Noticias de Yucatán
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El vistoso decorado navideño que en estas fechas luce el “paso deprimido” no oculta los problemas permanentes en el túnel, donde los desperfectos de las rejillas de drenaje no tienen fin.
La semana pasada parte de ese paso subterráneo fue cerrado al tránsito por enésima vez para que trabajadores del Ayuntamiento entraran al sitio para poner nuevos remedios a esas piezas metálicas que se salen de su sitio o se rompen y crean un riesgo de accidentes.
Además, los hoyos que surgen de las partes que las unen con el concreto han sido rellenados con cemento, emulsiones y asfalto, sin que ninguna de esas soluciones resulte definitiva.
A pesar de las últimas reparaciones, continúan los desprendimientos de concreto y otros materiales. También hay piezas que se mueven con el paso de automóviles, motocicletas y autobuses, y con eso generan un ruido que llega al exterior.
Tarea pendiente de la Direcciónde Obras Públicas
En un recorrido por el lugar se observó que casi todas las 18 rejillas de los cuatro carriles de circulación continúan con desperfectos a pesar de los parches y remedios ensayados con ellas.
Como solución al problema de movimiento de esas estructuras se les han colocado tubos, gruesas cabillas y planchas de metal.
Otro problema sin fin es que esos desajustes propician que partes de esas rejillas metálicas queden saltadas, amenazando las llantas de los automotores. Resultaron infructuosos los intentos por entrevistar al respecto al Director de Obras Públicas, Carlos Arcudia.