Noticias de Yucatán.
El conflicto entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y ejidatarios propietarios de la tierra donde está asentada la zona arqueológica de Mayapán cumplió un año con alto impacto al turismo y economía de este municipio yucateco.
Hay un choque de poder entre funcionarios del INAH y los campesinos de Telchaquillo, dueños del terreno del sitio arqueológico maya, que tuvo nueva expresión ayer cuando un centenar de ejidatarios invadió las obras que inició el instituto para el mejoramiento del lugar turístico.
Asesores de los ejidatarios informaron que el INAH inició los trabajos de construcción del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza) sin el consentimiento de la comunidad, lo que obligó a los propietarios de la tierra de la zona arqueológica de Mayapán a detener los trabajos y mantener una guardia para que respeten la decisión del pueblo.
El INAH anunció el 28 de junio de 2024, ante el ahora expresidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheimbaum Pardo, una inversión para la mejora de Mayapán junto con los sitios arqueológicos de Balamkú, Xpujil, Becán y Hormiguero, en Campeche; Mayapán, en Yucatán; y Chakanbakán, en Quintana Roo.
Entrevistado sobre este conflicto, Gregorio García Ávila, comisariado ejidal de Telchaquillo, informó que la zona arqueológica sigue cerrada por la falta de un acuerdo sobre la indemnización de las tierras que ocupa Mayapán.
Dijo que en noviembre de 2024 cumplió un año el conflicto y cierre de Mayapán y no hay visos de una solución rápida.
“Sigue normal, está cerrado”, informó cuando el reportero preguntó si ya hubo alguna solución. “No hay nada con la negociación con el INAH. No sé nada, pregúntale al INAH, yo no tengo ninguna información”.
García Ávila reconoció que el cierre de la zona arqueológica no les afecta por nunca han vendido algo y nunca han recibido parte del dinero que genera Mayapán”.
“Al que sí le afecta es al turismo que iba al lugar. No sé cuántos turistas entraban al mes, pero sí venía gente porque está cerca de Mérida y de la carretera federal (del Mundo Maya)”.
El presidente de la Asociación de Agencias de Viajes Promotoras de Turismo de Yucatán (Aaprotuy), Armando Casares Maitret, confirmó que el turismo y la economía de esta región tienen una grave afectación porque las agencias de viajes llevaban al turismo de cruceros a Mayapán porque está cercano a Mérida y por la atracción de las comunidades mayas y cenotes de esta región del Estado.
“Desde que cerró Mayapán se notan las afectaciones para las agencias de viajes y tour operadores porque llevamos turismo nacional y extranjero”, señaló el directivo. “Pero la afectación más graves es a las comunidades porque los cruceristas no solo iban a la zona arqueológica. Después que visitaban los vestigios mayas los llevábamos a los cenotes para que conozcan y pedían ir a la hacienda Mucuyché para bañarse en aguas de cenote y comer en este sitio o en alguna comunidad maya. También los llevábamos a algún pueblo mágico cercano”.
Sin fecha para reabrir Mayapán
Casares Maitret subrayó que mantener cerrada la zona arqueológica es una afectación grave para el mercado de turismo de cruceros porque estos visitantes extranjeros ya tenían como uno de sus destinos favoritos a Mayapán. Calcula que las agencias llevaban 18,000 turistas de cruceros al año, los cuales en promedio gastaban mínimo 60 dólares por persona en esta corta visita.
“No se sabe para cuándo reabrirá Mayapán”, informó el presidente de Aaprotuy. “Veo difícil una solución rápida si no hay voluntad de hacerlo. En el gobierno anterior (de Mauricio Vila Dosal) las partes tuvieron pláticas con los ejidatarios, sé que llegaron a un acuerdo con el gobierno anterior, pero llegó la época electoral y se aplazó. Hoy por hoy no hay una fecha de actualización e información sobre cómo va la negociación”.
“El gobierno estatal actual debería intervenir en una función de mediador para que se solucione este conflicto”, reiteró Casares. “La comunidad maya y yucateca están siendo afectados porque no reciben la derrama económica de los cruceristas. Hay estudios que señalan que el turista de crucero gasta en Yucatán 60 dólares como mínimo por persona. Todo este recurso permea en la entrada a la zonas arqueológicas cercanas a Mérida, en el transporte, alimentos y bebidas”.
“En Mayapán ya se había creado una comunidad de guías turísticos que trabajaban solo cuando llegaban los cruceristas”, informó. “Sabían cuándo llegaba un crucero y esperaban que lleguen a Mayapán y las agencias de viajes contrataban sus servicios. Esos ingresos ya no lo reciben y seguramente han optado por otra actividad ante el cierre del sitio arqueológico”.
Destacó que 18,000 turistas de crucero que llegaban a Mayapán parece una cifra insignificante ante la gran afluencia que reciben Chichén Itzá y Uxmal, pero es un sitio arqueológico que estaba agarrando fuerza por su cercanía con Mérida y otros atractivos cercanos a Mayapán como la hacienda Mucuyché y los pueblos mágicos cercanos. Esta combinación de servicios turísticos era atractivo para los extranjeros que viajaban en cruceros y tenían una estancia en Yucatán.
“Yo creo que el gobierno del estado por medio de Sefotur puede interceder para que regresen las pláticas y lleguen a un acuerdo las partes”, insistió.
Por su parte, un grupo de ejidatarios de Telchaquillo que negocia el pago de una indemnización del INAH por los terrenos y presentó denuncias contra la dependencia federal ante el Tribunal Agrario Unitario, informó que el INAH en colusión con el comisariado ejidal García Ávila realizan asambleas ilegales con apoyo de la Procuraduría Agraria, pero no han reunido el quórum legal y han fracasado en su intento de aceptar las condiciones del INAH
Interponen demanda
El grupo, por medio de su vocera, aseguró que el comisariado ejidal realizó asambleas los días 7, 17 y 27 de noviembre de 2024 y el 15 diciembre. En este año 2025 convocó para el 19 de enero y 9 de febrero, pero no reunió el quórum y volvió a intentar otra asamblea el 23 de febrero pasado, con el mismo resultado.
“Están usando las convocatorias para intentar manipular a la asamblea y se ha comprobado la colusión entre el INAH, el comisariado y ahora la procuraduría agraria”, señaló el grupo ejidal en un escrito que remitieron al reportero. “Ejidatarias y ejidatarios han decidido interponer una demanda que fue admitida por el Tribunal Agrario número 34 de la ciudad de Mérida, misma que fue ampliada después de las ilegalidades cometidas el día 15 de diciembre y ahora el 19 de enero”.
Dentro de las graves irregularidades, señaló en el escrito, se encuentra que en la convocatoria a asamblea menciona en uno de los puntos del orden del día que “se convoca para hacer entrega del recurso por concepto de indemnización por expropiación”, cuando hasta la fecha no se ha publicado en el Diario Oficial de la Federación ningún decreto expropiatorio.
Por el contrario, la nueva encargada de la Procuraduría Agraria en Mérida señaló en reunión con ejidatarios y ejidatarias que los fondos con los que se intenta pagar Mayapán provienen del programa Promeza, mismo que estaba destinado al mejoramiento de zonas arqueológicas, pero en este caso se está usando para despojar a una comunidad de su territorio bajo presión, argumentando “aprovechen y acepten porque si no el dinero se regresará y lo perderán”.
El INAH ofreció al Ejido de Telchaquillo una indemnización de $8 millones por la expropiación de 14 hectáreas de tierras ejidales donde está la estructura prehispánica de Mayapán, pero los campesinos rechazaron el ofrecimiento en una rueda de prensa en Mérida el 11 de diciembre de 2024. Ellos exigen el pago equivalente a 40 años de explotación de las tierras y argumentaron que la tierra no está en venta.
El cierre del sitio arqueológico de Mayapán estaría generando pérdidas económicas al sector turismo y las comunidades.
“En Mayapán ya se había creado una comunidad de guías turísticos que trabajaban solo cuando llegaban los cruceristas. Sabían cuándo llegaba un crucero y esperaban que lleguen a Mayapán y las agencias de viajes contrataban sus servicios. Esos ingresos ya no lo reciben y seguramente han optado por otra actividad ante el cierre del sitio arqueológico”, lamentó el presidente de la Asociación de Agencias de Viajes Promotoras de Turismo de Yucatán (Aaprotuy), Armando Casares Maitret.
Era una zona en crecimiento
Destacó que 18,000 turistas de crucero que llegaban a Mayapán parece una cifra insignificante ante la gran afluencia que reciben Chichén Itzá y Uxmal, pero es un sitio arqueológico que estaba agarrando fuerza por su cercanía con Mérida y otros atractivos cercanos a Mayapán.