El Papa Francisco se arrodilló ante los presos

30 marzo 2018
Noticias de Yucatán

El Papa Francisco expresó este jueves, durante su visita a la prisión romana Regina Coeli, que una pena debe estar abierta a la reinserción.
Cada pena debe estar abierta al horizonte de la esperanza. Por esto no es humana ni cristiana la pena de muerte. Cada pena debe ser abierta a la esperanza, a la reinserción", señaló ante los presos y funcionarios al término de su visita a la cárcel, donde ofició la misa de Jueves Santo.
No hay ninguna pena justa sin que se abra a la esperanza. Una pena que no conlleve esperanza no es cristiana, ¡no es humana!", exclamó.
Habló así de la pena de muerte en un edificio del siglo XVII que fue convertido en una cárcel en 1881.
Desde que fuera elegido en 2013, Francisco ha pedido muchas veces que se impida la pena de muerte a nivel mundial, lo que ha generado las críticas de los conservadores, especialmente en Estados Unidos.
La Iglesia Católica permitió por siglos la pena de muerte en casos extremos, pero la posición comenzó a cambiar con el Papa Juan Pablo II, quien murió en 2005.
Este día, el Pontífice, emulando a Jesús de Nazaret en la Última Cena, lavó los pies a 12 personas, en este caso presos provenientes de distintas partes del mundo y de diferentes confesiones religiosas.
En concreto eran cuatro italianos, dos filipinos, dos marroquíes, un moldavo, un colombiano, un nigeriano y uno de Sierra Leona. Eran católicos, dos musulmanes, uno era cristiano ortodoxo y otro budista, informó el Vaticano.
Ante cada uno de ellos se arrodilló y, con una jofaina y una palangana de plata, lavó y besó sus pies.
Durante la misa profundizó ante los presos en el pasaje bíblico que narra cuando Jesús lavó los pies a sus discípulos, "una labor de esclavo" con el que Cristo, quiso darnos un ejemplo de cómo debemos servirnos los unos a los otros, apuntó.
Jesús dio la vuelta a un hábito histórico y cultural de aquella época y dictó con su gesto que un buen jefe, sea donde sea, debe servir", señaló.
Yo pienso muchas veces (...) que, si muchos reyes, emperadores, jefes de Estado hubieran comprendido la enseñanza de Jesús y, en vez de mandar, de ser crueles, de asesinar a la gente, hubieran hecho esto, ¡cuántas guerras se habrían evitado!".
Asimismo, Francisco recomendó el servicio, aunque haya gente que no facilita esta actitud, por soberbia u odiosa, pero puntualizó que están llamados a servirles aún más.
Hoy yo, que soy un pecador como ustedes, pero represento a Jesús, soy embajador de Jesús. Hoy, cuando me arrodillo ante cada uno, piensen: 'Jesús ha arriesgado a este hombre, un pecador, para venir a mí y decirme que me ama'", recomendó.
Durante la misa, en el momento de dar la paz entre los fieles, el Papa comentó que, probablemente, cada uno de los presos o de los funcionarios tienen en sus corazones sentimientos contradictorios.
Por lo que solicitó a los fieles pensar en silencio en amigos o enemigos para pedir la gracia de darles a todos, buenos y malos, el don de la paz.
Concluyó su visita a la cárcel, a poca distancia del Vaticano, con un encuentro con algunos de los internos del Módulo VIII, reservado para detenidos por delitos de índole sexual.
De este modo, Francisco dio inicio al conocido como Triduo Pascual, los tres días antes de Pascua y que proseguirá mañana con la celebración de la Pasión del Señor y el tradicional Vía Crucis en el Coliseo romano, símbolo de la persecución de los primeros cristianos.


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