Joven termina en urgencias tras accidente con juguete íntimo

23 diciembre 2021
Noticias de Yucatán. 

Una joven terminó en urgencias luego de tener un vergonzoso accidente con un juguete sexual durante una videollamada con su novio.

La inglesa, identificada bajo el seudónimo de Rosiee Sunshine, dijo que su pareja le envió un paquete con los accesorios eróticos.

Se trataba de tres juguetes anales de silicona decorados con cristales en la base de seguridad.

Durante una videollamada por FaceTime, a joven decidió elevar la temperatura y usar una de las piezas para deleitar a su novio. Para ello, tomó la más grande, que mide 10.3 x 4.4 centímetros.

Aunque al principio todo parecía ir bien, el juguete sexual simplemente desapareció. La joven pensó que se había caído, pero pronto descubrió que se había deslizado completamente en su recto.

La joven dijo en entrevista que pasó una hora tratando de sacar ella misma el juguete sexual. Incluso, pensó en usar unas tenazas de su cocina para extraer el objeto.

Sin embargo, su novio le dijo que no cometiera una imprudencia y que fuera a un hospital. Ella no quería hacerlo, pues le resultaba sumamente vergonzoso, por lo que solo llamó al servicio de emergencias.

Ahí, un operador le dijo que tenía que acudir a una clínica, ya que podía dañar sus órganos internos. Por ello, terminó despertando a su compañera de departamento a las 03:00 horas para que la llevara a urgencias.

En el hospital le tomaron una radiografía para ubicar el juguete sexual, pues dependiendo de su ubicación tendrían que operarla. Rosiee dejó sus preocupaciones a un lado y decidió compartir su momento embarazoso con sus amigos:

“ME HICIERON UNA RADIOGRAFÍA PARA COMPROBAR QUE NO HABÍA VIAJADO MÁS. VERLO ALLÍ FUE MUY GRACIOSO. LE ENVIÉ LA FOTO A MIS AMIGOS Y LES DIJE: ‘ADIVINEN LO QUE HICE’”.

Una doctora logró extraer el juguete sexual manualmente después de una cuidadosa búsqueda de diez o 20 minutos. Pese a la incomodidad, la joven agradeció no tener que pasar por el quirófano:

“OBVIAMENTE, FUE UN POCO INCÓMODO TENER SU PUÑO EN MI TRASERO, PERO SI ELLA NO HUBIERA PODIDO SACARLO CON LA MANO, HABRÍA TENIDO QUE OPERARME. ASÍ QUE, FUE UN ALIVIO QUE LO HICIERA”.

Rosiee dijo que pensó que su caso era lo peor que se había visto en el hospital. Sin embargo, le aclararon que ya habían lidiado con situaciones más estresantes.

De hecho, le comentaron que alguien había entrado con un vibrador en funcionamiento atascado.

Aunque la joven quería olvidarse de la experiencia, los médicos le sugirieron que guardara la pieza como recuerdo de su experiencia. Lo hizo así durante un tiempo, pero se lo envió de vuelta a su novio luego de que terminaran su relación, solo unos meses después.

Ahora, Rosiee se dedica a crear contenido sobre juguetes sexuales. Después de una cuidadosa investigación se dio cuenta de que las piezas que usó eran de mala calidad. Por ello, no cumplían con la seguridad que prometían.

La joven descubrió que casos como el suyo están lejos de ser aislados. El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido gasta hasta 350 mil euros anuales quitando objetos de los traseros de las personas. Por este motivo, ahora se dedica a alertar sobre el uso de estos productos. ¿Qué te parece?

Con información de Daily Mail

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