En alguna ocasión un líder morenista, Félix Salgado Macedonio, acusado de violación e inhabilitado para ser candidato a Gobernador por Guerrero, advirtió a los miembros del Poder Judicial que “cuidado de despertar al tigre”.
Esa expresión hacía referencia a la ira y la molestia de la gente. Misma que era capaz, decía él, de irrumpir en las oficinas de los funcionarios y exigirles la aprobación de la reforma judicial.
El tigre parece haber despertado en Sinaloa. Si usted está leyendo esto seguramente ya lo sabe: la sala de espera del despacho del gobernador de Sinaloa quedó destrozada por los manifestantes que al grito de “CON LOS NIÑOS NO” exigían la renuncia de Rocha Moya.
El gobernador de Sinaloa encabeza la larga lista de políticos que dominan el escenario político y que han pronunciado un sinfín de declaraciones desafortunadas, frívolas e irascibles. Declaraciones hechas con la soberbia del que cree que renombrando o negando la realidad, basta para que esta se transforme.
Sin embargo, este brote de inconformismo provocado por la situación que nos ha arrebatado a 30 niños en los últimos meses no debe reducirse a una simple politización. Puede, y debería, ser el principio de una reflexión más amplia.
Odiamos y repudiamos que estén matando niños, pero, así como quitar los vidrios polarizados no resuelve que dejen de estar matando inocentes, reprocharle o esperar del Gobernador una solución equivale a lo mismo. El gobernador de Sinaloa es síntoma de lo que está mal, no es todo ni lo único que está mal.
El gobernador debería de irse y una de las principales razones (hay muchas más) es su frivolidad, su soberbia y su negación reiterada de la realidad que los sinaloenses están padeciendo. Él se va, pero la violencia no.
Una reflexión más amplia en ese sentido debería volcarnos hacia nosotros ¿colaboro o de alguna manera soy partícipe de todo lo que está dando forma a esta realidad? ¿qué mensajes o ideas reproduzco que han contribuido a alentar el fuego de este infierno que nos tiene replegados y amordazados?
Este tigre, es decir el pueblo sinaloense que está inconforme, ese 90% de culiacanenses que hoy dicen sentirse inseguros en su ciudad (90%) (INEGI.2024) , a los que les han arrebatado su libertad y su vida, debe de saber que para ya no ser la burla y la víctima de personajes como el gobernador, debe dejar de estar llevando a figuras de ese tipo al poder.
Con la crudeza de la realidad que hoy nos golpea va esta cruda verdad: los gobernantes son nada más un síntoma del pueblo que gobiernan.