Exesposo de Ema Molina planeó su asesinato desde agosto de 2016

25 abril 2017
El asesinato de Ema Gabriela Molina Canto, perpetrado el pasado 27 de marzo en esta capital, se planeó desde agosto del 2016 cuando, preso en el Centro de Readaptación Social de Tabasco (Creset), su exesposo Martín Alberto Medina Sonda encargó su localización a César Rogelio Reyes Barrueta.
Lo anterior se dio a conocer ayer durante la audiencia, que se desarrolló bajo la modalidad de videoconferencia, en la que el juez de control, Luis Edwin Mugarte Guerrero, vinculó a proceso y dictó la medida cautelar de prisión preventiva a Medina Sonda por el delito de feminicidio agravado, como presunto autor intelectual del crimen que consternó a Yucatán.
En la diligencia, que se prolongó más de seis horas, los fiscales basaron sus imputaciones contra Medina Sonda en la confesión de César Rogelio Reyes Barrueta, ya detenido y vinculado a proceso por el delito de homicidio agravado por premeditación, alevosía y ventaja.
De acuerdo con las declaraciones de Reyes Barrueta El Huero, Medina Sonda lo contactó en agosto de 2016 para encargarle la tarea de localizar a su exesposa y a sus hijos, por lo que desde entonces viajó a Mérida en repetidas ocasiones hasta lograr su cometido.
Reyes Barrueta ubicó primero a la hija mayor en la escuela secundaria donde estudiaba, siguió el autobús escolar y así dio con el domicilio de la familia, ubicado en el fraccionamiento San Luis, donde la tarde del pasado 27 de marzo un par de sicarios consumaron el asesinato de Ema Gabriela, frente a sus hijos.
En su labor de investigación y de logística, Reyes Barrueta se desplazaba primero en un taxi y luego contrató los servicios de un chofer de la plataforma Uber.
Según la declaración de Reyes Barrueta, fue Medina Sonda quien lo contactó con otro individuo, prófugo, a quien le enseñó el domicilio de la víctima y que a su vez se encargaría de reclutar a los sicarios que darían “un susto” a Ema Gabriela, sin dañar a los niños.
Los presuntos sicarios son Jonathan Mézquita Ávalos y Óscar Miguel López Tobilla, de 25 y 19 años de edad, respectivamente –ambos tabasqueños–, quienes fueron detenidos en las inmediaciones de la terminal de autobuses minutos después de perpetrado el crimen.
Como Reyes Barrueta — capturado en Ecatepec, Estado de México, y trasladado a Yucatán–, Mézquita Ávalos y López Tobilla quedaron vinculados a proceso por homicidio agravado por premeditación, alevosía y ventaja.
Según declararon en su momento, les ofrecieron una paga de 60 mil pesos, 30 mil para cada uno, pero sólo alcanzaron a cobrar cinco mil pesos de anticipo. El dinero fue depositado a la cuenta Reyes Berrueta, quien se encargaría de pagarles cuando terminaran el “trabajo”.
Ayer en la audiencia de vinculación a proceso, Medina Sonda arguyó en su defensa que está preso desde octubre de 2015 y por tanto no estaba en posibilidad de hacer depósitos bancarios, ni llamadas telefónicas para encargar el homicidio de su exesposa, con la que aseguró no pretendía regresar.
Implicado en el caso de Andrés Granier Melo, en días pasados Medina Sonda fue condenado por un juez en Tabasco a purgar 12 años y seis de prisión por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Fuente: Proceso
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