Se "pierden" 11,500 televisores de programa de transición digital; ya hay sospechoso

04 julio 2017
Noticias de Yucatán 

La noticia aparecida ayer en el diario Reforma acerca de 11 533 televisores del Programa para la Transición a la Televisión Digital Terrestre «perdidos» por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (lo cual representa un posible daño patrimonial de 29.2 millones de pesos), pudiera involucrar a un funcionario del Gobierno de Sinaloa muy cercano a Quirino Ordaz.


La fuente de la información, retomada por diversos medios del país, es la Auditoría Superior de la Federación, cuyo reporte indica que, acuerdo con la revisión de la cuenta pública 2016, la SCT no pudo proporcionar la documentación sobre el destino final de esos aparatos destinados para su distribución en 29 estados.

El funcionario sinaloense al que nos referimos es Arturo Torres Sato, quien durante los siete meses del proceso de transición, fungió como secretario particular del gobernador electo.

El cargo que ocupaba Arturo antes de ser integrado por Ordaz Coppel a su equipo de campaña era como jefe de la oficina del Programa México Conectado, en el que le tocó directamente ejecutar el Programa de Transición Digital Terrestre, mediante el cual se entregaron 10.2 millones de televisiones digitales.

La confianza que le demostraba Quirino, al grado de convencerlo de renunciar a su puesto federal. Para sorpresa de todos, el 3 de enero fue nombrado en un cargo de cuarto nivel: director de Normatividad e Información Registral.

Tal vez alguien, entre sus amigos del Grupo Atlacomulco, le dio un «pitazo» a tiempo a Quirino sobre el problemón que se venía en la SCT y en el cual Arturo pudiera salir raspado.

LAZO INDISOLUBLE. Seguimos sin comprender el alboroto que causó en los medios estatales el nombramiento del exdiputado Óscar Valdez como secretario de la Presidencia Municipal de Culiacán. Al alcalde Jesús Valdés Palazuelos y a Óscar Valdez López los une una amistad desde sus años de infancia, heredada por sus respectivas mamás que eran maestras rurales y trabajaron juntas a lo largo de su juventud.

Podemos decir que Óscar es el hombre de mayor confianza de Chuy Valdés, pues más allá de su relación fraterna han formado parte del mismo grupo político durante toda su carrera. En un momento crítico para las finanzas en todos los niveles de gobierno, seguramente Óscar entra como «salvavidas» al Ayuntamiento. Contador público de profesión, es catedrático de la UAS y en su paso por el Congreso del Estado ocupó la presidencia de la Comisión de Hacienda, amén de sus relaciones políticas de alto nivel en el estado y en el centro del país.

LA BODA. Otro Óscar, Lara Aréchiga, reapareció en Culiacán el sábado para un evento familiar: la boda de su hijo José María. Tanto la misa en Santa Inés como la fiesta en el San Marcos lucieron llenas.

Entre los asistentes: Juan Millán, Jesús Aguilar Padilla, Jesús Vizcarra Calderón, Diego Ley, Eustaquio de Nicolás, Mario Zamora Gastélum, Antonio Vega Gaxiola, entre otros. No asistió el gobernador Quirino Ordaz y de su gabinete solo acudieron Rosa Elena Millán y José de Jesús Gálvez. Con visibles signos del mal que padece, muy delgado y casi sin cabello, Lara sin embargo se mostró con buen ánimo y recibió a los invitados aun cuando requería de ayuda para caminar. No permaneció mucho tiempo en la celebración, como es de comprender.
Fuente: El Debate
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