Por error dinero de ayuda al COVID-19 de una ciudad completa y desaparece

18 mayo 2022
Noticias de Yucatán. 

JAPON. Recibió por error US$360.000 destinados a la ayuda por Covid-19 de una ciudad entera

El banco ha reconocido que se trató de un error de uno de sus trabajadores

El joven vació la cuenta e hizo desaparecer el dinero en unos días

Su arrendatario lo describió como “un buen chico, joven y guapo”. Tiene apenas 24 años y vive en Japón… hasta donde se sabe. Ahora su paradero exacto es desconocido, después de quedarse con 46.3 millones de yenes (casi US$ 360,000) destinados a la ayuda por Covid-19 de una ciudad completa.

El joven, cuya identidad no ha sido revelada, no tuvo intención explícita de estafar a la ciudad de Abu, en la prefectura japonesa de Yamaguchi, sino que recibió la asombrosa suma por un error bancario. Incluso pensó en entregarse a la policía, pero desapareció de último momento.

Según el medio local SoraNews24, los 46.3 millones de yenes completaban un presupuesto inicial de 100.000 yenes (US$ 774) que iban a ser entregados a unas 463 familias en Abu, en concepto de ayuda por los estragos de la pandemia.

La noticia se supo a finales de abril y, en ese momento, el alcalde de la ciudad, Norihiko Hanada, se disculpó por lo que llamó “error administrativo” y dijo que estaba buscando formas de recuperar el dinero en medio de una situación “extremadamente lamentable”.

Funcionarios de la ciudad dijeron que un miembro del personal del banco cometió un error técnico en el sistema al procesar las solicitudes, lo que provocó que los millones fueran a parar a una cuenta equivocada. Rápidamente, se comunicaron con el destinatario, pero les dijo que todos los fondos ya habían sido “transferidos a una cuenta en otra institución financiera”.

El disquete

Días más tarde se supo que el pueblo compiló una lista de todos los solicitantes del dinero con la información de la cuenta en un disquete, una tecnología de almacenamiento casi obsoleta, pero que el banco aceptó sin problemas.

La cuenta del ahora fugitivo estaba en la parte superior de la lista, pero “aparentemente estaba formateada de una manera tan extraña que el banco la confundió con una especie de proxy a donde todo el dinero debería ir primero”, dice SoraNews24.

Cuando el hombre notó la inesperada transferencia el 8 de abril, comenzó a mover cantidades de unos 600.000 yenes todos los días durante unas dos semanas para evitar ser detectado.

Después de una ardua búsqueda protagonizada por el banco, los funcionarios de la ciudad y el propio pueblo, el joven fue contactado el 21 de abril y les confirmó que el dinero “ya no estaba en su cuenta”. Ninguna sorpresa.

La mentira

El chico admitió ante los oficiales que lo que hizo “no se puede deshacer”. “No escaparé de la policía. Pagaré por mi crimen”, prometió.

Esto dejó a los funcionarios en una posición legalmente incómoda, ya que técnicamente le dieron el dinero por error y no era exactamente un robo en el sentido claro del delito.

En el tiempo que le tomó a las autoridades consultar abogados y otros agentes de la ley, proceso que culminó finalmente el 12 de mayo, el destinatario, devenido -ahora sí- en estafador, logró escapar con todo el dinero.

La medida a la que se enfrenta ahora es una demanda que exige el pago de unos 51,16 millones de yenes (casi US$ 400.000) compuestos por la cantidad que tomó más los honorarios legales.

¿No hubo delito?

El joven de 24 años renunció a su trabajo, limpió su cuenta bancaria y abandonó la casa que rentaba en Abu desde octubre de 2020. Su arrendador dijo a la prensa local que le dejó el pago entero del mes de mayo.

Recibió por error el dinero de ayuda al COVID-19 de una ciudad completa: ahora está desaparecido. Foto: Getty Images

SoraNews24 cree que todas las probabilidades están en su contra. “Si la policía puede rastrear a personas en una multitud de miles usando cámaras de vigilancia, probablemente tendría que adoptar un estilo de vida de supervivencia en la naturaleza”, dice el portal.

Tampoco ha sido acusado todavía de algún delito específico. Un abogado entrevistado por el sitio de noticias Nikkan Gendai dijo que la demanda seguirá “adelante en su ausencia y está prácticamente garantizado que favorecerá a la ciudad”.

El único “afortunado” en esta desafortunada situación tendrá hasta 10 años para mantenerse con un perfil bajo y gastar todo el dinero mal habido. Después de ese tiempo, por ley, la orden de pago por daños perderá validez y se habrá salido con la suya.

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