Surge la versión de que el doble crimen en la Juan Pablo quedaría impune

05 diciembre 2015
Noticias de Yucatán


Fuentes cercanas a la FGE indicaron que el doble homicidio quedaría impune si se corrobora la detención de José Ángel, ya que la defensa alegaría que actuó en estado inconsciente debido a que aquél padece de esquizofrenia y dejó de tomar sus medicamentos.

Existe la posibilidad de que no se le pueda procesar jurídicamente, como ha ocurrido en casos anteriores de presuntos delincuentes con problemas mentales.

El delito quedaría como un homicidio inimputable, de modo que el juez de la causa determinaría que el presunto asesino reciba tratamiento psiquiátrico.

Además, sería procesado en los juzgados especializados en justicia para adolescentes.

La pena máxima para los menores infractores es de siete años de internado en el Centro de Aplicación de Medidas para Adolescentes (Ceama).

Hallazgo

“Es verdad, es verdad. Hay muchos policías y me están haciendo muchas preguntas”, respondió una mujer mientras hablaba por teléfono, a unos metros de la casa donde se cometió el homicidio de madre e hija.

Jéssica, de 15 años, llegó la tarde del jueves a la casa (en Juan Pablo II) pero su hermano no la dejó ingresar con el pretexto de que no había terminado de limpiar, de modo que ella se fue.

La joven regresó cerca de las 4 p. m. y sucedió lo mismo, así que la menor se fue de nuevo. A las 7 p. m. (dijeron unos vecinos) o 10 p. m. (señalaron otros) retornó Jéssica pero no pudo entrar, pues la puerta de la vivienda estaba cerrada con llave.

Una vecina le invitó a cenar y otra le dijo que su hermano le había dejado las llaves de la casa.

A las 11 p. m. la adolescente entró y descubrió los cuerpos en un cuarto, en un charco de sangre.

Datos extraoficiales indicaron que la madre presentaba al menos 30 heridas y su hija unas 10. Éstas fueron hechos con tijeras, cuchillos y un machete que se encontraron en el lugar.

Los gritos de auxilio alertaron a los vecinos y salieron para ayudarle. De inmediato se dio aviso a la policía; acudieron agentes estatales y paramédicos, quienes certificaron las muertes.

Durante las diligencias los vecinos se preguntaban dónde estaba “José”.

La Policía halló una carta escrita por el presunto homicida en donde éste pedía perdón a su padre, quien en ese momento estaba trabajando en una de las plataformas petroleras de Ciudad del Carmen.

“Perdón por lo que hice, sé que pagaré esto en el infierno. Espero que algún día me perdonen, aceptaré toda la culpa, yo fui el único que hizo esto. Papá, perdóname por lo que hice y gracias por darme amor y cariño. Es todo. Nos volveremos a ver algún día”, dice la misiva firmada por José.

Además, se encontró en el lugar un uniforme ensangrentado de la escuela donde estudia el menor.

Después de la media noche arribó personal de la Unidad Especializada en la Escena del Crimen (UEEC) de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP); peritos especializados de la FGE y Servicio Médico Forense, pero las diligencias de rigor se extendieron hasta después de las cuatro de la madrugada.

Vecinos se dijeron consternados por el hecho, ya que José siempre había sido una persona muy tranquila y la familia no se metía en problemas con nadie.

“Yo lo veía pasar, ni sabía que tenía una novia, cada vez que pasaba se le veía tranquilo”, dijo una vecina. “La verdad sí nos asombra esto, nunca había pasado algo así por aquí”.


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