Una cadena de extraños imprevistos ocasionó que un vehículo se estrelle contra la fachada de un negocio de artesanías, al que le rompió la vitrina de cristal de dos metros de altura y dejó esparcidos cientos de trabajos artesanales que se exhibían en venta.
El chofer, visiblemente asustado, contó que al ver que la camioneta se iba sola y sin control, iba llegar en reversa hasta la calle 59 donde podía haber ocasionado un accidente de mayores proporciones o atropellar a alguien.
Finalmente, los daños quedaron en lo material por lo que la aseguradora de la empresa para la que trabaja cubriría los gastos ocasionados.