Triste relato de un hijo cuya madre yucateca con Covid-19 está confinada en Perú

27 marzo 2020
Noticias de Yucatán. 

Escribe una carta el presidente de ese país para que le den atención digna 

Darío Rodríguez escribió lo siguiente: 

Martin Vizcarra Presidencia Perú Gobierno.pe Gobierno de México Gobierno del Estado de Yucatán

Martín Vizcarra Gobierno de México

Ing. Martín Alberto Vizcarra Cornejo

Presidente Constitucional de la República de Perú

Por este medio me permito solicitar su amable atención sobre el caso de mi Señora madre, Profesora Ethel del Carmen Trujillo Trujillo, quien se encuentra en estado de aislamiento en la ciudad de Cusco desde el jueves 19 de marzo del presente.

Supongo que de alguna manera ha tenido usted conocimiento de este caso, al cual, mi familia y yo hemos dado puntual seguimiento a través de la embajada Mexicana en su País.

Me permito hacerle un breve resumen de esta situación:

Mis padres ingresan a su País el día 9 del presente mes siendo coordinadores de una procesión religiosa para recaudamiento de fondos para las parroquias locales. Pocos días después se trasladan ellos dos junto a un grupo de 23 personas, la mayoría de la tercera edad, llegando a la ciudad de Cusco el día 12 de marzo del presente. Durante su estadía en dicha ciudad se activan los protocolos de contingencia por la declaración de la pandemia por Coronavirus. El grupo de viajeros había programado su retorno a México para el día 20 de marzo, pero debido a la contingencia sanitaria, reprograman sus vuelos de regreso para el día 01 de abril, quedando varados en la Ciudad de cusco. El día 18 de marzo reciben la noticia que serán repatriados a través de un vuelo humanitario. El día 20 de marzo inicia su traslado hacia la ciudad de Arequipa para abordar el avión, serían trasladados desde Cusco a Arequipa mediante transporte terrestre. Al momento de pasar por los filtros sanitarios, a mi señor padre, Profesor Isaías Gabriel Rodríguez y Rivero se le detecta elevación térmica, por lo que no se le permite abordar el transporte mencionado. Él y mi madre son regresados al hotel en donde se hospedaban para ser puestos en confinamiento y en habitaciones separadas, durante este tiempo mi padre presenta cuadro respiratorio el cual es manejado mediante tratamiento sintomatológico, y su estado de salud se empieza a deteriorar de forma progresiva, de tal forma que el desde el sábado 21 de marzo le es proporcionado oxígeno suplementario mediante mascarilla. El día 23 de marzo el estado el salud de mi padre se encuentra muy deteriorado, es valorado por médico privado mediante el servicio de seguro de viajero, determinando que mi padre requiere apoyo ventilatorio, por lo que es trasladado al hospital Antonio Lorena realizándosele maniobras invasivas de intubación para soporte ventilatorio externo. Pocas horas después es declarado muerto. Después de este evento mi madre ha permanecido RECLUÍDA en su habitación, se le ha prohibido contacto humano, solo puede comunicarse con el exterior vía telefónica. A su habitación no se le han realizado las atenciones básicas de aseo y limpieza. Tampoco le han permitido lavar su ropa de uso diario. Sus alimentos le son depositados en la puerta de su habitación y solo se le permite introducirlos después que el personal del hotel se encuentra a cierta distancia.

El estado físico y mental de mi madre ha ido decreciendo desde su confinamiento, no se le ha realizado una valoración médica adecuada, ni siquiera se le ha proporcionado un diagnóstico final ya que el resultado del análisis para coronavirus aún no ha sido reportado debido a que, según informaron las autoridades de salud, no se cuenta con los reactivos para la realización de dicha prueba.

El día de hoy se nos informó que la embajada mexicana tramitó en tiempo y forma los salvoconductos para el traslado de mi madre a la ciudad de Lima, para recibir atención médica en una institución equipada con lo necesario además de tener un acercamiento con la embajada de nuestro país, pero hoy mismo se nos informó que le fué denegada su salida sopretexto de evitar agravar su salud durante el largo viaje.

Como hijo y padre de dos hijas, le suplico, de la manera más atenta, nos regale una fracción de su atención para el caso de mi madre, para garantizar la adecuada atención médica y para proporcionarle los derechos humanos básicos y permanezca en una situación digna mientras regresa a casa.

No omito solicitarle las facilidades respectivas para su pronta repatriación.

Agradeciendo de antemano su atención, le envío un cordial saludo.

Darío Rodríguez Trujillo


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