El alumbrado, asunto de todos

27 mayo 2013
Noticias de Yucatán ()

Lunes, 27 de mayo de 2013 

Un interés superior
Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)
El asunto del alumbrado de la ciudad sigue dando de qué hablar. Un pendiente que afecta a todos y que, por lo tanto, debería ser resuelto con la intervención de todas las instancias gubernamentales, empresariales y sociales.
Y cuando digo todos me refiero a autoridades de todos los partidos, a todos los partidos, a la sociedad civil, ciudadanos, intelectuales, etcétera. Se trata de un problema real que nos afecta y nos pone en riesgo a todos por igual. La oscuridad que existe en amplios sectores de la ciudad y los peligros que ésta genera no distingue ideologías políticas ni colores partidistas.
Según reportes de la Comuna, cada mes se dañan en promedio 1,690 luminarias, de modo que a este paso pronto muchos más sectores quedarán en la oscuridad.No hay que ser catastrofistas, pero tampoco esperar a que el niño se caiga al pozo para taparlo. Cuando una mujer sea violada y/o asesinada, como ocurrió en Umán recientemente, precisamente en un paraje oscuro, o cuando alguien sea atropellado y posiblemente muerto o herido de gravedad, no tendrá nada que ver si es de un partido o de otro.
El interés común debería ser hallar una pronta solución a este asunto y la cuestión sobre la que habría que reflexionar es cuál es el interés que mueve a cada parte de la sociedad en torno a este caso.El interés y obligación del Ayuntamiento es el de proporcionar a los ciudadanos un servicio de calidad, mediante un proceso de compra que debe estar apegado a derecho, pero también transparente y honesto.
El interés de los ciudadanos, más allá de los tecnicismos cualquier índole, mecánicos o jurídicos, es que sus calles estén correctamente iluminadas. Sin embargo, el debate sobre este grave problema que día se agrava, se centra en tecnicismos jurídicos que no importan en lo más mínimo a los ciudadanos.
Hay voces que señalan que la Comuna está violando una norma al no licitar debiendo hacerlo por el monto de $217 millones, que implica la compra de 72,000 lámparas. La autoridad municipal asegura que se puede hacer una excepción a esa norma porque existe de por medio una asunto de “fuerza mayor”, ya que las lámparas al no ser propiedad de la Comuna, sino de AB&C Leasing, podrían ser retiradas en cualquier momento, dejando a la ciudad en total oscuridad.
La Comuna integró un consejo ciudadano para que se encargue de vigilar todo el proceso de compra directa. Aquí vemos que el interés de empresarios y de algunos sectores de sociedad civil es el que aportar con su prestigio para que no haya lugar a dudas sobre la transparencia en la compra. En lo personal doy un voto de confianza en que ese grupo de ciudadanos hará una tarea excelente, de modo que al final se compren las mejores lámparas para beneficio de los ciudadanos.
Sin embargo, no puedo dejar de ver los peligros que implica una posible denuncia promovida por el PRI ante las instancias judiciales, hoy día controladas por este partido, cuyo interés no es que el proceso de adquisición se haga con transparencia, que el dinero se ejerza correctamente y que Mérida pueda tener una iluminación de calidad. Su “preocupación” debió demostrarse cuando la señora Araujo dio al traste al servicio.
El interés superior de los rojos no es hallar una solución, es reventar a la autoridad panista. Ojalá que la argumentación legal de la “fuerza mayor”, como una excepción para no licitar, haya sido bien estudiada y sustentada para que no haya repercusión alguna jurídica y política. Ojalá que los meridanos salgan ganando en medio de esta controversia política y posiblemente legal, y que pronto tengan el alumbrado que se merecen.- Mérida, Yucatán.
dajecapo@hotmail.com
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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral y consejero estatal del PAN
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