¿Dónde quedaron los #YoSoy132? Buscan candidaturas independientes

27 enero 2018
Noticias de Yucatán

Hace seis años pusieron en jaque al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto. El que auguraba el regreso del tricolor a Los Pinos luego de dos sexenios de gobiernos del PAN. Lo cuestionaron. Lo corretearon dentro de la Universidad Iberoamericana cuando fue a dar una conferencia como parte de su campaña. Y luego protestaron contra el manejo parcial de los medios de comunicación y la falta de pluralidad bajo una etiqueta que se volvió casi un sello de generación: #Yosoy132.
Seis años después varios de los integrantes de este movimiento estudiantil como Carlos Brito, en Morelos; Lucía Riojas, en la Ciudad de México; Armando Ishikawa, en Puebla; Rodrigo Cornejo, en Guadalajara y Frank Aguirre, en Baja California Sur, andan de nuevo en las calles buscando las firmas necesarias para, aseguran, romper con el monopolio de los partidos políticos como vía de acceso a puestos de elección popular, y como vía de transformación de su realidad inmediata.
El 132 fue un movimiento apartidista pero no apolítico, lo dijeron en 2012, seis años después, y tras su paso por varias trincheras –ONG de derechos humanos, colectivos de movilidad urbana, activismo político —, siguen su ritmo alejados de los partidos, al menos de los que tienen acceso a prerrogativas y han dejado de lado identidad e ideología a cambio de votos.
No hay espacio en los partidos
Frank Aguirre Rivero es médico de profesión, dirigió durante un par de años una Organización No Gubernamental llamada BCSicletos y ahora busca las más de 1000 firmas que le permitirán ser candidato a diputado local por el distrito 2 en Baja California Sur.
“Lo hacemos así porque los partidos están muy viciados, son completamente antidemocráticos, son cotos de poder de familias o castas que se reciclan generación con generación, están muy lejos de ser espacios democráticos para la lucha democrática, viven  del dedazo, la búsqueda del privilegios, el no rendir cuentas, la opacidad y el nepotismo”, cuenta al explicar su distancia con los partidos políticos.
En los partidos políticos, al menos en los de BCS, dice, los jóvenes de su generación no tienen espacios de participación política: “yo tengo varios amigos militantes y hacen su chamba, pero no dejan de ser los aguadores, los que llevan y cargan el sonido, organizan los mítines, pero no pueden contender por cargos de elección popular. No hay espacio ahí para los jóvenes, nos han infantilizado, hablan de juventud como sinónimo de inexperiencia, y para nada. Ahí está el (sismo del) 19 de septiembre, los jóvenes fueron los primeros en salir a ayudar”.
Tras su paso por el 132, Carlos Brito fundó junto con varias personas más la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) y se quedó a vivir unos años en la Ciudad de México. El sismo del 19 de septiembre lo llevo de regreso a Morelos. Jojutla su ciudad natal fue una de las más afectadas en ese estado, y Carlos llegó a levantar escombros, transportar alimentos, a ayudar a recomponer la ciudad.
Lo que encontró no fue sólo una ciudad golpeada por el sismo sino también dañada por la violencia, y encontró unos partidos políticos preocupados sólo por las posiciones políticas y llenos de corrupción.
“Cuando empiezas a ver las opciones políticas que se barajaban para ocupar la alcaldía pues te das cuenta que no importa el partido político, hay gente que va ya por el sexto o séptimo cargo público, que se le saben de cinco o seis casas, de decenas de carros o camionetas, y no importa el partido. Y así como ahorita gana uno el otro gana después, no hay una competencia real sino un reacomodo, y por eso es quizá la insistencia de la ruta apartidista, porque los jugadores son una consecuencia del juego, y el juego es lo que perverso”, menciona como explicación para buscar la candidatura  a través de la iniciativa #reSURge.
Democratizar a los partidos
 Para Armando Ishikawa, aspirante a candidato a diputado local por el distrito 16 en Puebla, los partidos políticos viven una crisis importante de representatividad, son, como lo señala Frank Aguirre, esos espacios cerrados de cúpulas y familias.
“Por eso vemos a Tony Gali López, hijo de Antonio Gali Fayad (actual gobernador de Puebla) como posible candidato al senado, y a Martha Erika Alonso (esposa del ex gobernador Rafael Moreno Valle) como precandidata a gobernadora”.
Y agrega: “Los partidos políticos actuales con sus dinámicas actuales han demostrado una y otra vez que no son un conducto legítimo para llevar las inquietudes y agendas de grupos amplios al debate de lo público dentro de las instituciones de gobierno y de representación popular, por eso creo que las candidaturas independientes son una oportunidad que permite recuperar la legitimidad en las instituciones a través de otros actores políticos no emanados de los partidos”.
Pero los partidos políticos siguen siendo necesarios, dice Mercurio Cadena ex integrante del 132 y miembro de Wikipolítica, el colectivo político del que forma parte Pedro Kumamoto. Mercurio fue aspirante a candidato independiente en 2015, pero no consiguió las firmas para llegar a la candidatura.
Y siguen siendo necesarios pues, dice, son las organizaciones sociales desde donde se gestiona la lucha por el poder público, y “el esfuerzo colectivo siempre será mucho más poderoso que los esfuerzos personales en la disputa por ese poder”.
El problema, puntualiza, son “esos partidos políticos. El país requiere una reforma al sistema de partidos, necesitamos hacer que respondan al tipo de disputa por el poder que haga prosperar al país, necesitamos la democratización de los partidos. Si de verdad son instituciones de interés público entonces tenemos todo el derecho de exigir que su funcionamiento interno responda al interés público, y ese interés público hoy por hoy se llama sistema democrático, y los partidos que tenemos hoy no son democráticos”. (Animal Político).


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