Detención de criminal foráneo confirma el "efecto cucaracha" hacia Mérida

26 septiembre 2015
Noticias de Yucatán


La detención de Raúl Muñoz Aguirre, alias “El Sincler”, en Mérida, de nuevo evidenció que la capital yucateca es atractiva para el refugio de criminales.

Anteayer elementos de la Policía Judicial de Quintana Roo, adscritos a Cancún, detuvieron a la esposa de Muñoz Aguirre, acusado en otras ocasiones de narcotráfico e incluso de pertenecer al grupo delictivo “Los Pelones”, que opera en la entidad vecina de Yucatán.

Los judiciales quintanarroenses no sólo capturaron a “El Sincler” sino también a su esposa, Jéssica Lezama Magaña, pero no por narcotráfico. Según se averiguó, se hizo en cumplimiento de una orden de localización y presentación con el número de averiguación previa 064642/2015 por el delito de homicidio.

La aprehensión de Muñoz Aguirre fue después de que los agentes lo hicieron antes con su esposa, oriunda de Minatitlán, Veracruz, y uno de los dos hijos de la pareja, a las puertas de un colegio de la calle 28 con 37 del fraccionamiento Limones Pensiones.

La familia de “El Sincler”, originario de Lázaro Cárdenas, Michoacán, residía en Mérida desde hace varios años, en un predio de la V etapa del fraccionamiento Pensiones.

Apenas hace seis meses, en marzo, policías federales y elementos de la Armada de México capturaron a Víctor Hugo Aguirre Garzón, alias “El Gordo”, líder del Cartel Independiente de Acapulco, que vivía en una residencia de Chelem Puerto.

Un mes antes, también agentes federales aprehendieron a Flavio Gómez Martínez en una casa del fraccionamiento Paraíso Maya, horas después de que fue detenido en Morelia su hermano Servando, alias “La Tuta”, líder de “Los Caballeros Templarios”.

Monte Alejandro Rubido García, ex comisionado Nacional de Seguridad, reveló que la madre de ambos delincuentes, María Teresa Martínez Castañeda, también vivía en Mérida.

En noviembre de 2013, en un predio del fraccionamiento Paraíso Maya, se detuvo al guatemalteco Roberto Barreda de León, acusado de asesinar a su esposa en el país centroamericano.

También la capital yucateca es refugio de delincuentes internacionales de alta peligrosidad.

En 2012, por ejemplo, la policía detuvo a un ciudadano libanés vinculado al grupo terrorista Hezbolá, que vivía en Mérida con documentos falsos emitidos en Belice.

Ese mismo año, las autoridades nicaragüenses apresaron a Juana Raquel Alvarado Torres o Raquel Alatorre Correa, una supuesta periodista avecindada también en la capital yucateca y acusada de encabezar a una poderosa banda de narcotraficantes.

Osiel Cárdenas

A principios de la década pasada, uno de los narcos más importantes, Osiel Cárdenas Guillén, compró una mansión en Mérida. Ahí pasaba largas temporadas sin presión de la policía.

En 1997 un peligroso delincuente cubano, identificado como Juan Jesús Fleitas Fernández, quien se fugó de una prisión de alta seguridad en Estados Unidos, se refugió en Mérida con documentos apócrifos. Fue detenido cuando falló en su intento de asesinar a dos cubanos avecindados en esta ciudad.

Son algunos de los criminales que tenían a Mérida como refugio.— Megamedia

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