Un estudio en publicado Nature Geoscience señala que las
nubes no están a salvo de los daños causados por el cambio climático.
El dinamista climático Tapio
Schneider, miembro de Caltech Jet Propulsion Laboratory que presentó el
estudio, advierte que el aumento de dióxido de carbono (CO2), está afectando a
las nubes estratocúmulos, las cuales reflejan parte de la luz solar al espacio
y permiten la vida en la Tierra.
A mayor CO2, menor cantidad de estratocúmulos en los cielos
del planeta. El dióxido de carbono es uno de los gases de efecto invernadero.
Schneider y sus colegas crearon una simulación por
computadora para modelar cómo la dinámica de las nubes en una "región
subtropical representativa" cambiaría a medida que aumentan las
concentraciones de gases de efecto invernadero. Determinaron que las cubiertas
de estratocúmulos "se vuelven inestables y se dividen en nubes
dispersas" cuando el nivel de dióxido de carbono se eleva por encima de
1,200 partes por millón (ppm), "que se puede alcanzar dentro de un siglo
en escenarios de altas emisiones", escribe el equipo.
Actualmente, la atmósfera de la Tierra está a 400 ppm de
CO2; sin embargo, antes de la industrialización, se encontraba a 280 ppm.
Sin las cubiertas de estratocúmulos para reflejar la luz
solar lejos de la Tierra, el modelo predice que las temperaturas de la superficie
global aumentarán 8 grados Celsius. En los subtrópicos, las temperaturas
aumentarán hasta 10 grados.
El alto nivel de CO2 evita la formación de nubes
Lo peor, señala el estudio, es que las nubes no pueden
volver a formarse hasta que el nivel de dióxido de carbono baje por debajo
de 1,200 ppm, y el dióxido de carbono permanece en la atmósfera "para
siempre".
Aunque existe un consenso en la comunidad científica sobre
los riesgos del aumento de emisiones de dióxido de carbono, el estudio ha
causado polémica.
Joel Norris, investigador del Instituto de Oceanografía
Scripps, dijo a Science que el modelo de Schneider era "simple" y que
"es muy probable que la Tierra tenga más 'alternativas' que eso".
Él, al igual que otros científicos entrevistados en ese
artículo, se mostró en desacuerdo con el hecho de que el equipo de Schneider
tomó como muestra una "región subtropical representativa" y luego
aplicó el mismo modelo a cualquier otra parte del mundo con plataformas de
nubes similares.
Con información Nature Geoscience