El Monumento a la Patria reafirma la identidad

18 julio 2017
Noticias de Yucatán 
Por tercera vez en su historia, el emblemático Monumento a la Patria fue remozado; sus entrañas fueron mostradas a un grupo de reporteros, funcionarios e integrantes de la sociedad civil, quienes acompañaron a Mauricio Vila Dosal, presidente municipal de Mérida, a la entrega de los trabajos de conservación, que estuvieron a cargo de Mauricio Benjamín Jiménez Ramírez, con aval del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en los que se invirtió un millón 900 mil pesos.

Plan de conservación

Al hacer uso de la palabra, el alcalde comentó que con la restauración del Monumento a la Patria, además de conservar un inmueble histórico, se reafirma la identidad de los meridanos.

Detalló que se ha puesto especial énfasis la limpieza del Centro Histórico, con cuadrillas de trabajadores de la comuna que por las noches retiran la basura que se genera durante el día, además de lavar con agua a presión las avenidas y banquetas.

“Se trata de un plan integral de conservación de nuestro patrimonio histórico, cultural y urbanístico, que además ser una ciudad más amable con sus habitantes, sea más atractiva para los turistas; con todos los beneficios que esto conlleva”, apuntó.

En el lugar se encontraba la presidente del Patronato Pro Historia Peninsular de Yucatán A.C. (Prohispen), Margarita Díaz Rubio, quien recordó que durante su estancia como interna en el Colegio Teresiano pudo contemplar la construcción del histórico monumento.

“Desde el dormitorio se podía escuchar el click, click de los cinceles de los cinco ayudantes de Rómulo Rozo”, recordó la promotora cultural.

Causas del deterioro

Minutos después se inició con un recorrido dirigido por el restaurador Jiménez Ramírez, quien explicó los pormenores de los trabajos que arrancaron el uno de diciembre de 2016 y concluyeron el pasado 30 de junio.

El especialista señaló que las alteraciones que presentaba el inmueble tuvieron dos causas: la falta de mantenimiento, y la incuria de los usuarios.

“La primera permitió la proliferación de microorganismos, la pérdida del espejo de agua, las manchas causadas por la corrosión de herrajes, la acumulación de desechos orgánicos, y la segunda permitió que los daños que causan los usuarios no sean resueltos oportunamente”, enfatizó.

Indicó que junto con el diseño de la intervención que se llevó a cabo para remediar los daños evidentes, se realizó un plan de mantenimiento a largo plazo para el monumento.

Detalló que fueron eliminados los materiales ajenos a la fábrica original, ya que la mayoría de estos provocaron reacciones que con el paso del tiempo afectó a la estructura de los sillares y analizó el material pétreo para seleccionar los mejores métodos para eliminar la suciedad, microorganismos, pinturas y preservar a largo plazo el material.

Nace una obra

El Monumento a la Patria se construyó de 1945 a 1957 y fue patrocinado por el entonces gobernador don Ernesto Novelo Torres y costeado por el gobierno del estado, con la colaboración de varias entidades federativas, y los arquitectos fueron Manuel y Max Amábilis (padre e hijo).

El autor de la obra escultórica, Rómulo Rozo Peña, era colombiano; nació en Bogotá en 1899 y llegó a radicar a Mérida en 1945, atraído por las tradiciones mayas. Su sueño de ejecutar algo monumental se vio realizado al ser quien, con su técnica particular, plasmara en un monumento la historia de México. La Jornada Maya
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