Luto en el Coliseo por muerte de tauromaquia en Coahuila

25 agosto 2015
Noticias de Yucatán





Si la nostalgia tiene un olor, eso es lo que se
 percibía ayer, domingo 23 de agosto de 2015, en el Coliseo Centenario de Torreón.

Familias enteras se congregaron para observar una muerte, la de la fiesta brava en la región Lagunera del estado de Coahuila, entidad que ha aprobado una ley que prohíbe la realización de las corridas de toros.
Buen número de aficionados portaban un moño negro en alguna de sus mangas, señal del luto que sienten ante tal prohibición.
Sonando el pasodoble Cielo Andaluz, entrando los jóvenes espadas a partir plaza, una estremecedora carretada de aplausos indica el inicio del fin.
Los aficionados parecen aferrarse, defienden su fiesta gritando "Vivan los toros en Coahuila", "Libertad, libertad", y hasta recordatorios maternales a los autores de las leyes estatales.
Arturo Gilio tomó el micrófono y prometió no darse por vencido, dar más toros en lugares cercanos, y la comunión con el tendido fue total, el respaldo se sintió hacia un propósito que ha de cumplirse.
El empresario taurino pidió a los presentes ponerse de pie para un acto sui géneris en un festejo taurino, se entonó el himno Coahuilense, en una señal de respeto a las leyes que rigen el estado, pero también lanzando un grito de guerra, para no permitir que trastoquen sus derechos ciudadanos de escoger cada quien su pasatiempo.
"Volveré", "Hasta siempre", "Taurino" y "Libertad", los nombres de los novillos expresaban el deseo de continuar con la fiesta brava, y a cada salida de los novillos, el respetable lo recibía con vítores, sabiendo que los astados son los protagonistas principales de la tauromaquia.
Justo en la lidia del local Gerardo "Zurdo" Solís, el olor a tierra mojada invadió el Coliseo, fue el cielo mismo el que parecía mostrar su desilusión ante el intento de desaparecer de Coahuila a la llamada "más hermosa de las fiestas".
"Libertad" se rehusaba a despedirse de su vida terrenal, como la tauromaquia en Coahuila se niega a desaparecer, pero finalmente llegó la puntilla que acabó con la vida del novillo, y el último "olé" que exhaló el tendido.

Las últimas del Coliseo

■ Último toro: “Libertad”, ejemplar de 370 kilogramos de peso, herrado con el número 9 y perteneciente a la ganadería de Guadiana.
■ Último novillero: José María Hermosillo, de Aguascalientes.
■ Último pasodoble entonado por la banda: “Novillero”.
■ Último brindis: José María Hermosillo al empresario Arturo Gilio.
■ Última ovación de pie: Al momento en que Gerardo Solís brindó su faena a la cuadrilla de trabajadores del Coliseo Centenario.
■ Última oreja cortada: Javier Castro, a “Hasta siempre”, novillo de la ganadería La Concepción.
■ Última vuelta al ruedo: La familia taurina del Coliseo Centenario.
■ Último triunfador: José María Hermosillo, de Aguascalientes.

Fuente El Siglo Coahuila


 

News Yucatan





If nostalgia has a smell, that's what
 perceived yesterday, Sunday, August 23, 2015, at the Coliseo Centenario in Torreon.




Entire families gathered to observe a death, the bullfight in the Laguna region of Coahuila state, entity that has passed a law that prohibits the performance of bullfighting.
Good number of fans wore a black ribbon on their sleeves any sign of mourning they feel about such a ban.
Sounding the pasodoble Cielo Andaluz, coming from the young blades plaza, shattering a cartload of applause indicates the beginning of the end.
Fans seem to hold, defend your party shouting "Long live the bulls in Coahuila," "Freedom, freedom" and even maternal reminders authors state laws.
Gilio Arturo took the microphone and promised not to give up, give more bulls in nearby places, and communion with the laying was complete, the backup will be felt for a purpose to be fulfilled.
The bullfighting entrepreneur asked those present to stand for a sui generis act in bullfights, the Coahuila hymn was sung, in a sign of respect for the laws governing the state, but also a cry of war, to disallow trastoquen citizens that their rights to choose each his hobby.
"I will return", "Farewell", "Taurino" and "Freedom", the names of the bulls expressed the desire to continue with the bullfights, and every exit of the bulls, the respectable greeted him with cheers, knowing that the bulls They are the main protagonists of bullfighting.
Right in the fight local Gerardo "Lefty" Solis, the smell of wet earth invaded the Colosseum, it was heaven itself that seemed to show his disappointment at the attempt to disappear from Coahuila to the "most beautiful of the party" call.
"Freedom" refused to leave of his earthly life as bullfighting in Coahuila refuses to go, but finally came the last straw that killed the bull, and the last "olé" that blew lining.

The last of the Colosseum

■ Last bull: "Freedom" issue of 370 kilograms, branded with the number 9 and livestock belonging to the Guadiana.
■ Last bullfighter José María Hermosillo, Aguascalientes.
■ Last pasodoble sung by the band: "Truant".
■ Last toast to José María Hermosillo businessman Arturo Gilio.
■ Last standing ovation: The moment Gerardo Solis gave his job to work crew Centennial Coliseum.
■ Last severed ear: Javier Castro, "Farewell" bull livestock La Concepcion.
■ Last comeback trail: Taurine family Coliseo Centenario.
■ Last winner: Jose Maria Hermosillo, Aguascalientes.
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