Evidente dispendio en imagen por el informeLa ley electoral establece que para los efectos de lo dispuesto por el párrafo séptimo del artículo 134 de la Constitución, el informe anual de labores o gestión de los servidores públicos, así como los mensajes que para darlos a conocer se difundan en los medios de comunicación social, no serán considerados como propaganda, siempre que la difusión se limite a una vez al año en estaciones y canales con cobertura regional correspondiente al ámbito geográfico de responsabilidad del servidor público y no exceda de los siete días anteriores y cinco posteriores a la fecha en que se rinda el informe.
En ningún caso la difusión de tales informes podrá tener fines electorales, ni realizarse dentro del periodo de campaña electoral.
Aunque la norma es clara, al establecer que la propaganda debe ser “institucional”, vemos que la imagen del gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello, antes, durante y ahora después de su informe prevalece su imagen.
Da la sensación de que durante el tiempo de 13 días “autorizado” –o al menos así se interpreta- para que el gobernante difunda su imagen se gasta lo mismo que estaría gastando en un año completo.
Por donde te muevas verás la imagen del gobernador en pendones, en redes, en campañas publicitarias, en taxis, etcétera. Pero lo que si ya rayó en extremo es poner carteles de Rolando Zapata en las puertas de los baños, para quien acuda a hacer sus necesidades, la tenga justo enfrente.
Acudimos a la Secretaría de Educación a efectuar unos trámites y nos topamos con que todos los baños están tapizados con la imagen del gobernante. ¿A quien se le pudo ocurrir algo tan desagradable? Y que incluso es una falta de respeto al propio gobernante.