A Leonardo DiCaprio también le pareció ridícula esta frase que pronunció en 'Titanic'

12 febrero 2019
Noticias de Yucatán. 

Cuando hace unos meses nos enteramos de que Matthew McConaughey estuvo a punto de interpretar a Jack, el protagonista de Titanic; un papel con el que Leonardo Dicaprio se convirtió en un ídolo de masas, los fans del actor se quedaron de piedra. “Hice una audición porque quería salir en esa película como fuera”, recordó McConaughey, que en aquel momento era el niño mimado de la industria de Hollywood.

“Llegué a hacer una prueba con Kate Winslet, una que me salió muy bien. Tanto que cuando me fui a casa lo hice convencido de que el papel era para mí. Pero no ocurrió, nunca me lo ofrecieron. Y como ya he dicho antes alguna vez, no bromeo, si algún día me entero de que me hicieron esa oferta y nadie me lo transmitió, tendré que volver a la agencia que me representaba entonces para decirles que el agente que negoció mi carrera se encontrara conmigo urgentemente en un callejón”, bromeó.

Sea como fuere, el que se llevó el papel fue DiCaprio, que supo aprovechar esta oportunidad. Pero que aun no hubiese alcanzado el estatus de superestrella no impidió que el actor se quejase de una de las frases que después millones de personas en todo el mundo iban a repetir cada vez que se subiesen a un barco.

Sí, nos referimos a ‘Soy el rey del mundo’ (I’m the king of the world), esa expresión que sobre el papel sonaba cursi y poco realista. “Se me ocurrió allí. Yo estaba sentado en una grúa y cada vez había menos luz. Habíamos probado muchas frases, pero ninguna funcionaba”, recordó el director de la película, James Cameron, para el programa Movies That Made Me, del canal de televisión británico BBC.

“Y le dije, ‘Vale, ya lo tengo’. Di, ‘Soy el rey del mundo’ y extiende tus brazos durante unos segundos, y regodéate, celebra el momento y vívelo’. Y él [DiCaprio] me dijo, ‘¿Qué?’”, añadió Cameron.

A pesar de que la frase le parecía poco menos que ridícula, el actor demostró que estaba dispuesto a adaptarse a cualquier requerimiento. Y cuando el cineasta le dijo ‘Hazlo de puta madre y ya está’, él lo bordó.

Cameron volvió a pronunciarlo con peor resultado cuando se hizo con el Oscar a la Mejor película en 1998. DiCaprio tardaría casi dos décadas en hacerse con su estatuilla dorada por El renacido, pero esa ya es otra historia.

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