Amenaza latente a la salud en el aire de Yucatán

29 marzo 2016
Los yucatecos están expuestos a varias enfermedades que circulan en el aire, ya sea en forma de bacterias que son transmitidas por esta vía o por insectos, llamados vectores, que se encargan de transferir virus.
Entre estas enfermedades que se encuentran en al ambiente y que en cualquier momento pueden alcanzar a la población se encuentran la influenza, en sus modalidades AH1N1, AH2N2 y AH3N3, B y C; tuberculosis, faringitis, neumonías, varicela, mal de Chagas, dengue, zika y chikungunya.
“Muchas bacterias son transmitidas a través del aire en gotas o aerosoles producidos al toser, estornudar o hablar, conocidos como ‘flügge’”, explicó René Armando Rodríguez Suárez, responsable estatal del Programa de Micobateriosis de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY).
Detalló que son especialmente peligrosos los aerosoles producidos por tos o estornudo, ya que la gran velocidad con la que se emiten las partículas en estas condiciones reduce mucho el tiempo de trayectoria para que llegue a un nuevo huésped y, de esta forma, se hace mínima la desecación.
“En general, esta vía requiere una estrecha proximidad entre la fuente y el receptor para que se produzca el contagio”, apuntó.
Una vez que se emiten las partículas al ambiente, los factores principales que determinan el cómo se mueven son: su tamaño y las corrientes de aire que la llevan, pudiendo permanecer en el aire hasta por ocho horas.
No existe una vacuna o medicamento para evitar la infección por el virus del zika o chikungunya
El polvo es un coadyuvante para la transmisión de microorganismos por vía aérea, ya que permite resistir más tiempo en suspensión en el aire, y facilitan la entrada en el huésped. Este factor es importante en la transmisión de infecciones adquiridas por esta vía.
Actualmente, el contagio por aerosoles o transmisión aérea es reconocido para muchos patógenos, como virus (Varicella zoster), bacterias (Mycobacterium tuberculosis) y hongos (Aspergillus spp).
De forma adicional, a pesar de que el principal modo de transmisión de SARM (microbio “estafilocócico” que no se elimina con el tipo de antibióticos que normalmente cura las infecciones por estafilococos) es por el contacto de manos entre las personas, especialmente en hospitales o en instalaciones de atención médica, la transmisión vía aérea juega un papel importante en este tipo de contagios en vías respiratorias.
Actualmente, continúa el debate sobre la forma en que el virus de la influenza es trasmitida; en teoría, puede ser por contagio directo, gotas grandes o a través de aerosoles (transmisión por aire), modos que no son exclusivos. Pero también existe una tendencia a disminuir la importancia de la aerotransmisión. Especialistas señalan que no se debe de subestimar el contagio de la influenza por la vía aérea.
En cuanto a las Enfermedades Transmitidas por Vector (ETV), el conocido mosco Aedes Aegypti por medio de picaduras transmite dengue, zika y chikungunya.
Estos padecimientos representan un importante problema de salud pública. Se estima que cerca de 60 por ciento del territorio nacional, en donde residen más de 50 millones de personas, presenta condiciones que favorecen la transmisión de las ETV.
Las más recientes de estas enfermedades, chikungunya y zika, son las que mayor peligro representan para la población, ya que debido a que son “nuevas”, no se ha desarrollado inmunidad, por lo que los dos millones de habitantes del Estado se encuentran en riesgo de contraerlas en algún momento.
No existe una vacuna o medicamento para evitar la infección por el virus del dengue, zika o chikungunya, la manera de protegerse es seguir las medidas de saneamiento básico y protección personal, principalmente evitando la proliferación de criaderos de moscos.

Enfermedades cambian el estilo de vida de meridanos

La presencia de enfermedades en el ambiente y las transmitidas por vectores, algunas de reciente aparición como el chikungunya y zika, han modificado los hábitos de los yucatecos, que ahora procuran observar las medidas de prevención recomendadas para evitar enfermarse.
Algunas de estas acciones adoptadas por la población, por ejemplo, en el caso de las enfermedades respiratorias transmitidas vía aérea, es común observar que se utilice tapabocas cuando la persona se encuentra enferma por gripe o alguna infección.
Estas enfermedades también se contraen en ocasiones por los cambios bruscos de temperatura, por lo que la población yucateca, en particular los meridanos, apenas sienten los efectos de los frentes fríos sacan los abrigos del clóset para protegerse.
Otro hábito que adoptó la población a raíz del brote de influenza de 2009 es el uso de gel antibacterial para evitar el contagio por el virus causante de este padecimiento.
Hoy en día, el gel está disponible no sólo en los hogares, sino que se ha dispuesto su uso en escuelas, centros deportivos, tiendas de conveniencia, restaurantes y en otros sitios donde hay concentración masiva de personas.
En el caso de las enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, zika y chikungunya, los yucatecos por costumbre ante la presencia de moscos, sobre todo en temporada de lluvias, protegen sus viviendas con la colocación de mallas mosquiteras, medida que ha sido ampliamente recomendada en los últimos años por las autoridades para evitar el ingreso del mosco Aedes aegyti a los hogares.
Algo que también por tradición se utiliza en Yucatán son los pabellones para cubrir hamacas y camas, en especial en donde duermen los niños.
En los últimos años también ha incrementado entre la población la cultura del uso de repelente para moscos para evitar las picaduras, situación que han aprovechado algunas cadenas farmacéuticas para vender incluso pulseras con repelente, las cuales han indicado especialistas, no protegen de manera eficaz contra las picaduras del mosco.
Hoy en día, también se le brinda mayor atención a la eliminación de cacharros en los patios. Los yucatecos por lo general procuran no acumular recipientes que puedan almacenar agua, ya que son objetos ideales para la proliferación de los criaderos de moscos.
Con el zika y su relación con las malformaciones congénitas, las embarazadas procuran utilizar ropa de manga larga para protegerse de las picaduras del mosco.
El primer caso de Zika
  • En noviembre de 2015, México confirmó la llegada del primer caso importado del virus zika en Querétaro, que se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti.

Rápidos

A diferencia del chikungunya, enfermedad de la cual la Secretaría de Salud Estatal (SSE) estimaba en un principio 400 casos, pero la cifra fue superada en semanas, alcanzando en 2015 los mil 183 enfermos, a finales de enero pasado la reacción sanitaria ante la amenaza el zika fue casi inmediata.
El titular de la SSE, Jorge Mendoza Mézquita, anunció que desde ese momento se adoptaba en el Estado la emergencia epidemiológica relativa al virus de esa enfermedad, con el apoyo de los delegados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) y de los ayuntamientos.
Lo anterior se efectuó al día siguiente de que una acción similar fuese anunciada por las autoridades federales de Salud desde la Ciudad de México.
Las acciones preventivas buscan eliminar potenciales criaderos de moscos Aedes Aegypti, vector que transmite las enfermedades del zika, dengue y chikungunya.

Infectado y sin saberlo, una de 100 personas

Uno de cada 100 habitantes de Mérida podría ser portador del mal de Chagas sin siquiera sospecharlo, reveló un estudio realizado en 2013 por el Centro de Investigaciones Regionales (CIR) “Dr. Hideyo Noguchi”, de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
Esta enfermedad es endémica de los tres estados de la Península: Yucatán, Campeche y Quintana Roo, y aunque ahora ha sido “desplazada” por la atención en el chikungunya y el zika, es un problema de salud latente.
El vector de este parásito es un insecto conocido popularmente como “pic”, cuyo nombre científico esTriatoma dimidiata, que es un hematófago nocturno que se alimenta básicamente de especies animales. El humano es un reservorio accidental, es decir, se alimenta de éste cuando se atraviesa en su camino, señaló Jorge Zavala Castro, director del Hideyo Noguchi.
Para Zavala Castro, el efecto del parásito en el humano puede ser de dos maneras: la primera es que sólo genere anticuerpos como parte de la infección, y la segunda, que el parásito se aloje en las células y, en un tiempo de hasta 30 años, pueda ocasionar daños al corazón u otros órganos.
Los ritmos cardíacos anormales pueden causar la muerte súbita. Una vez que se presenta la insuficiencia cardíaca, la muerte generalmente ocurre al cabo de algunos años.
El insecto, que es nocturno, puede vivir hasta un año con tres meses y alimentarse hasta cada 30 días.
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