Con derecho a exigir

30 julio 2015
Noticias de Yucatán


Diario de Yucatán



¿Habrá motivo de celebración si logra la victoria Raúl Paz?
Juan Chaia Shaadi (*)
El próximo 16 de agosto el PAN llevará al cabo la elección de su nuevo Comité Directivo Estatal, que tiene como responsabilidades fundamentales promover la organización básica y el funcionamiento del partido en toda la entidad, así como velar por la observancia de los principios doctrinarios, programas de acción, códigos de ética y estatutos para la correcta operación de los comités municipales y la congruente realización del trabajo político de funcionarios públicos y representantes populares panistas en Yucatán.
Llegan en esta ocasión a la contienda electoral dos planillas, una encabezada por Alfredo Rodríguez Pacheco, que sorprendentemente repite en el intento de volver a ser presidente del Comité Estatal, cuyo puesto ya había ocupado en el período de 2000 a 2003, y otra que encabeza Raúl Paz Alonzo, polémico y a la vez reconocido actor político, defenestrado recientemente por acciones privadas y públicas que han manchado su trayectoria política.
Usted preguntará, amable lector, las razones por las que un servidor ajeno a afiliación partidista alguna opina sobre temas que en apariencia competen exclusivamente a militantes y adherentes de éste y en general de cualquier otro partido. La respuesta salta a la vista: en la medida en que ejerzan recursos públicos, las instituciones políticas están sujetas a la vigilancia social, al escrutinio y auditoría de la comunidad. En el caso específico del PAN tuvimos en 2014 a nivel nacional cerca de ochocientos cincuenta y siete millones de razones para hacerlo (y en un año electoral como 2015 el monto de recursos que ha recibido es de mil doscientos quince millones de pesos), cantidad de recursos que dispuso el partido del erario federal, o sea, en buena medida de las aportaciones que usted y todos los mexicanos como contribuyentes hacemos al ingreso público nacional.
Quien inició la contienda electoral, Alfredo Rodríguez, cuenta en su currículum haber dirigido al único Comité Estatal que ha conducido al PAN a triunfar en la elección de gobierno estatal y de tener mayoría en el Congreso local (que después perdió por la defección de un diputado panista). Sin restarle mérito a ese logro, debe apuntarse que mucho ayudó el “fenómeno de la foximanía”. Hombre de convicciones y de lealtad al PAN es, sin embargo, Alfredo un personaje político un tanto rígido, inflexible, poco carismático, limitaciones que le han impedido captar mayor simpatía entre los principales factores de poder y los intereses de grupos que se dan dentro del seno panista.
El apoyo tácito que le han brindado líderes como Renán Barrera Concha no ha tenido el efecto deseado porque los bonos internos de este último siguen a la baja, tal vez por algunas acciones y decisiones cuestionables que ha tenido la actual administración pública municipal de Mérida.
Por otra parte, es preocupante la falta de desarrollo de nuevos líderes que representarían la oportunidad de nuevas y más frescas ideas, de nuevas formas de buscar soluciones efectivas, con el ideario panista en la mano, a la actual crisis de gobierno que enfrenta el país. Este error interno obliga al PAN a aceptar de nuevo brindarle el espacio de conducción a dirigentes que en el pasado ya tuvieron a su cargo esa responsabilidad.
Tiempo después Raúl Paz anunció su interés de convertirse en el líder estatal del partido. Personaje carismático, jovial, con facilidad de persuasión, que prácticamente dispone, si el día de hoy fuera la elección, de la mayoría de votos para alzarse con la victoria. Enmudecidos muchos ciudadanos observamos cómo a un precandidato a la alcaldía de Mérida que hace cinco meses los propios dirigentes y muchos militantes del partido descalificaron por conductas socialmente indebidas que cometió y que inclusive lo obligaron a que decidiera bajarse del caballo, ahora le brindan su apoyo y simpatía para dirigir los destinos locales de esta organización. ¿Acaso tuvieron una pérdida increíble y vertiginosa de la memoria colectiva? ¿Es la forma como el PAN emite un mensaje inspirador de confianza a la comunidad?
No abordaré los temas de mentiras, engaños y falta de valor civil para reconocer y disculparse de inmediato por los errores cometidos y que en su momento le fueron señalados al señor Paz, de los cuales la opinión pública y hasta el propio indiciado deseamos pronto olvidar. Pero no pueden quedar fuera del tintero otras facetas, ya correspondientes a la vida pública de este candidato, ni abordadas ni suficientemente ventiladas, que deben valorar en conciencia quienes tienen la grave responsabilidad de emitir su voto. Presume con orgullo Raúl Paz de la cantidad de recursos federales que atrajo a diversos municipios del Estado, pero no se ha efectuado una auditoría cabal entre las asignaciones que logró para bien de los municipios y el valor real de las obras ejecutadas con el importe de dichas aportaciones: diversos ciudadanos y militantes en lo oscurito y por debajo de la mesa señalan, sin presentar elementos probatorios al respecto, apuntan el contubernio entre autoridades municipales panistas beneficiadas y el hasta el momento diputado federal con la colaboración de un joven empresario local, para efectuar severos moches a las disponibilidades de fondos públicos recibidos, aplicando la misma tecnología que utilizaron a nivel nacional el diputado Luis Alberto Villarreal García, ex coordinador de la bancada del PAN en el Congreso de la Unión, y su grupo de colegas diputados federales, amigos personales de Raúl Paz y asistentes algunos de ellos a la innombrable juerga de Puerto Vallarta, mismos que ya fueron sancionados por el propio PAN.
Otro tema de preocupación ciudadana es la marcada cercanía de Raúl Paz con el inefable Emilio Gamboa Patrón y el grupo político-empresarial que gira a su alrededor. Esta relación puede llegar a consolidar en nuestro Estado la existencia del PRIAN, ya apuntalado en los últimos tres años desde su liderazgo en la bancada panista por Sofía Castro Romero. Ello implica la preocupación ciudadana de que Acción Nacional, partido de gestas heroicas en su lucha por la democracia, de esfuerzos a favor de una patria ordenada y generosa, en lo económico y en lo moral que privilegie la realización del bien común y el apoyo a las clases sociales más menesterosas, se vaya convirtiendo, en la práctica, en un apéndice del partido oficial en el poder estatal y federal. Y dado que el escenario que prevalece a nivel local es en alguna medida reflejo de la situación existente en el ámbito nacional me pregunto: ¿Debería haber un mecanismo ciudadano que exija mayor efectividad en éste y en todos los demás partidos políticos, considerando la erogación de cientos y cientos de millones de pesos destinados a su funcionamiento, a fin de que respondan cabalmente a los objetivos organizacionales para los cuales fueron constituidos y que deberían darle sentido y razón de ser de su funcionamiento? Nuestra mayor inquietud ciudadana consiste en que, en virtud del sistema bipartidista que padecemos en Yucatán, y siendo el PAN en teoría la mayor oposición real al PRI, se incremente el riesgo de ver disminuidas las posibilidades de avance democrático y desarrollo político en Yucatán.
Queda al libre albedrío y a la conciencia de quienes tienen el derecho de sufragar para la elección del próximo Comité Directivo Estatal del PAN, así como también el deber y la obligación de tomar la compleja decisión de hacerlo en la forma más inteligente posible para bien de su institución, pero sobre todo para beneficio de Yucatán.— Mérida, Yucatán.
jchaia4@yahoo.com
Abogado. Integrante de la asociación civil Poder Ciudadano Colectivo 4 de julio
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