Sobrevive a base de tamales

17 junio 2011
Noticias de Yucatán

(pobreza, compromisos no cumplidos, araujo, desatención)

17 junio 2011
Los problemas se complican para una mujer y su familia
Rosa María Uicab Loeza trabaja en la venta de tamales para apoyar al sostenimiento de su familia; hoy pide apoyo para su hijo con insuficiencia renal
Rosa María Uicab Loeza trabaja en la venta de tamales para apoyar al sostenimiento de su familia; hoy pide apoyo para su hijo con insuficiencia renal Ver fotos(1)

Desde hace 20 años la vida de la señora Rosa María Uicab Loeza ha sido de constantes preocupaciones debido a que uno de sus cuatro hijos padece de insuficiencia renal crónica y por eso hoy día su vida peligra.

La mujer -quien ya le ha donado un riñón a su hijo- en diversas ocasiones ha solicitado ayuda oficial, pero siempre se le ha negado y con el paso de los años sus problemas se han vuelto cada vez peores.

La señora Rosa María, de 48 años de edad, lleva 10 años vendiendo tamales, panuchos y salbutes en la explanada del parque de la colonia Esperanza, para ayudar a su esposo, Juan Narváez Ricalde, quien es jardinero, a solventar los gastos.

Necesita apoyo

"Necesito alguna beca económica pues estoy en deuda con 'medio mundo' y a veces las ventas son malas, además vendo con el temor de que me quiten la comida, porque no tengo un permiso oficial", dice la vendedora de 48 años, quien vive en la calle 57 No. 147-A entre 8 y 10, de la colonia Lázaro Cárdenas.

Sobre la enfermedad de su hijo, Debi Jesús Narváez Uicab, dice que hace unos años le tuvo que donar uno de sus riñones para salvarle la vida; sin embargo, Debi ha recaído y de nuevo necesita otro trasplante.

"Una de mis hijas se está haciendo los estudios para saber si es compatible con su hermano y pueda ser la donante, pero si no lo es, estaríamos en una lista de espera detrás de cientos de personas que también necesitan un riñón para seguir viviendo", expresa afligida la mujer.

Agrega que vive en el fondo del patio de la casa de sus suegros y que gracias al párroco Pedro Echeverría de la iglesia del Santo Niño de Atocha pudo construir un cuarto de concreto para que su hijo se pueda dializar en un lugar con higiene.

"Mi hijo estudiaba, jugaba béisbol y fútbol, pertenecía al coro de la iglesia y hoy todo ya cambió; sólo espera un riñón para seguir con nosotros".- Martha Dzul Chan; martha.chan@megamedia.com.mx

En contexto:
Enfermedad Apoyo

Debi Jesús sueña con recuperar su salud para tener una vida normal y ayudar a sus padres.

Agradecimiento

Rosa María agradece al párroco Pedro Echeverría, quien ha sido una pieza fundamental para que su hijo siga con vida, pues les ayudó a tramitar el Seguro Social para que su vástago reciba el tratamiento médico por su enfermedad.

Vida

Según Rosa María, el joven tiene deseos de recuperarse para continuar su vida normal y estudiar una carrera universitaria
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