Asesinan en Honduras a Nelson García, activista colega de Berta Cáceres

16 marzo 2016
Desconocidos mataron a tiros en Honduras a un activista ambientalista indígena dos semanas después de que fuera asesinada su compañera y líder de la organización Berta Cáceres, en un hecho que las autoridades calificaron el miércoles de "aislado".
Dos pistoleros mataron el martes a Nelson García, de 39 años, cuando él llegaba a comer a su casa en la aldea de Río Chiquito, a unos 200 kilómetros al norte de Tegucigalpa, tras ayudar a trasladar los enseres domésticos a decenas de indígenas que la policía desalojó de tierras de las que se habían apoderado en esa localidad.
En el operativo participaron más de 100 policías y militares.
El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas, del que García y Cáceres eran líderes, atribuyó en un comunicado que el hecho al "hostigamiento constante del gobierno contra la etnia hondureña".
Cáceres, de 45 años, murió el 3 de marzo en circunstancias similares a la de García y su muerte aún no ha sido aclarada por el gobierno hondureño.
"La represión, intimidación y amenazas han arreciado en los últimos días hacia sus compañeros que libran la lucha por recuperar tierras para cultivarlas y preservar los recursos naturales", señaló el Consejo.
La policía manifestó en un comunicado que "la muerte de García es un caso completamente aislado y se produjo después que él fue atacado por dos desconocidos, cuando salía de su casa a unos 20 kilómetros de distancia del sitio donde ocurrió el desalojo".
La embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa afirmó en una declaración que "condenamos el asesinato de García al suceder en una fecha tan cercana al asesinato de su colega Berta Cáceres. Su muerte es causa de particular preocupación".
El secretario General de la Organización de los Estados Americanos, el uruguayo Luis Almagro, condenó también la muerte violenta de García. Y en su cuenta de Twitter escribió: "¡¡Basta de impunidad!!". La OEA instaló a principios de este mes un grupo de expertos para investigar la corrupción e impunidad en Honduras
Cáceres había denunciado repetidamente que era objeto de amenazas de muerte por parte de la policía, el ejército y grupos de terratenientes. Además, La Comisión Interamericana de Derechos Humanos le había otorgado medidas cautelares desde 2009, pero el gobierno hondureño no le asignó protección.
García y Cáceres eran de la etnia lenca, con más de 400.000 miembros diseminados en Honduras y El Salvador.
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