Ahora sí podrá “luchar”

27 julio 2010
Noticias de Yucatán

Motivos de vida de un joven que perdió las piernas y un brazo
27/07/2010

“Es todo un campeón”, fueron las palabras con que la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, describió a Adán Aguilar Ortega, de 31 años de edad, quien en un accidente perdió las dos piernas y el brazo derecho.

El encuentro tuvo lugar hace unos días en la explanada del Hospital Agustín O'Horán, durante un evento en que la Fundación Telmex donó equipos de alta tecnología a los Servicios de Salud de Yucatán.

Acompañado de su madre, Gloria Ortega, Adán esperó en su silla de ruedas a que la mandataria terminara su recorrido para acercarse y agradecerle su gestión para que él adquiriera las prótesis que, dijo, “me permitirán luchar”.

Actualmente es huésped del albergue temporal San Vicente de Paúl.


La pérdida de las piernas no le resulta un obstáculo
Espera tener unas prótesis para ser un atleta paralímpico

27/07/2010

La vida del joven Adán Aguilar Ortega dio un giro radical el 11 de febrero de 2009. La decisión de volver a Mérida, donde vivió con su hermana hasta que ella se casó, lo tomó por sorpresa esa mañana.

Como no tenía dinero para hacer el viaje de regreso, decidió hacerlo de aventón, y como polizón en el tren.

Su idea era trabajar como payasito en fiestas infantiles, actividad que ya realizaba en la Ciudad de México y con la cual pensaba forjarse un patrimonio.

Optó por iniciar el viaje desde la gran capital en tren. En la estación central, entre los andenes, se subió a un ferrocarril que viajaría al Sur del país.

El vagón al que logró subir apestaba mucho, de manera que decidió cambiarse a otro, pero mientras el tren estaba en marcha. Algo falló y cayó bajo el convoy, que le pasó encima.

Varios días estuvo en terapia intensiva. Adán perdió las dos piernas, de manera que le invadieron la tristeza y la desesperanza, aunque no por mucho tiempo, pues luego decidió salir adelante pese a la adversidad.

“Soy muy optimista y tengo fe en Dios, él me dejó vivir y si lo hizo fue para que yo sea feliz”, dice ahora el muchacho.

Dichoso “Trato de no dejarme deprimir por los recuerdos y pienso en lo dichoso que seré cuando tenga una familia a la cual cuidar”, apunta Adán.

Gracias a la intervención y gestiones que realizó su hermana, logró que aquí en Mérida, en la fábrica de protésis y órtesis del gobierno del Estado, le hagan unas piernas.

Una de sus metas para cuando tenga prótesis es convertirse en patinador paralímpico.

Adán tiene tres hermanos, dos viven en la ciudad de México y su hermana en Yucatán. Su mamá trabaja en la capital del país, en una empacadora.

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